Es sorprendente como cada pasaje de la Escritura, tan corto en palabras, en enunciados, y hasta, a simple vista “sencillo”; puede dar pie a tanto análisis para nuestras vidas, a tantos volúmenes de enseñanza, etc. Y lo más sorprendente es que cuando volvemos a leer el mismo pasaje, pareciera que lo entendiéramos desde un ángulo fresco, diferente, “nuevo”, real, etc.
Gracias a Dios por Su Palabra!! Una Palabra que tiene cerca de 2000 años de haber sido concluida, y que hoy en DIA es tan “actual” como cualquier periódico matutino. No cabe duda que la Biblia es la Palabra de Dios 